Ashtanga Yoga y la luna
20 de Octubre de 2014

Nuestro cuerpo se compone de alrededor de 65% de agua, es por eso que las fases de la luna nos afectan directamente. Las fuerzas de la gravedad, en relación con la Luna y el Sol, las determinan.

La Luna Llena influye en las mareas, la naturaleza y los animales, y también trae energías fuertes. El cuerpo se siente más lubricado en los músculos y los ligamentos, por lo tanto, más flexible. Nuestra mente se vuelve muy activa, dispersa y con falta de concentración, por lo que es el mejor momento para estar tranquilo y observar los movimientos del Universo.

Con la Luna Nueva, las mareas son bajas y se produce una disminución de los fluidos del cuerpo. En consecuencia, las articulaciones son secas y limitadas, y el cuerpo probablemente se siente más agotado. La energía disminuye, por lo que es tiempo para el descanso y la meditación.

En nuestra tradición, los días de Luna Llena y Luna Nueva no hay práctica de asanas.

Tag: Blog